Nuestro Instituto ofrece una opción educativa pastoral inclusiva y de calidad. Buscamos constituirnos como una comunidad abierta y equitativa considerando la diversidad de las personas como una riqueza humana que nos edifica a todos y a cada uno.

Desde una mirada cristiana animamos, promovemos y acompañamos el crecimiento en la Fe, Esperanza y Caridad de niños, niñas, jóvenes, educadores y sus familias.

Sostenemos el valor de la vida humana de punta a punta de la existencia, enseñando su cuidado y respeto desde su concepción y hasta su final natural.

El amor a Dios y el amor al prójimo, con los demás mandamientos de la Ley Divina, constituyen el ideal de vida de todo cristiano que pretendemos transmitir como un invitación a la cual adherir libre y concienzudamente. Desde el amor de Dios entendemos el amor a sí mismos, como el cuidado de la propia vida en todas sus dimensiones.
Educamos para el Amor, fuerza capaz de unir con estabilidad a las personas para formar una familia según el ideal del Evangelio de Cristo.

Orientados por los lineamientos pedagógicos del Evangelio, los educadores se comprometen a hacer todo lo posible para -con alegría y la libertad-, queden en la memoria, la inteligencia y el corazón: las verdades esenciales que deberán impregnar la vida entera, respetando la edad, la cultura y la capacidad de las personas. (Léase: Evangelii Nuntiandi, 44).