Fundamentos del proyecto comunidad cristiana de enseñanza aprendizaje

 

Objetivo institucional

Ser una escuela que ofrezca una opción educativa-pastoral de calidad y de equidad con una fuerte espiritualidad mariana, bajo la advocación de María de Luján, abierta a toda la comunidad.

Para lograr este objetivo nos proponemos que nuestros alumnos:

  • sean productores  de cultura y constructores de conocimiento desde una perspectiva humanista y cristiana.
  • sean protagonistas de la humanización de un mundo cosificado desde la práctica de los valores evangélicos teniendo como fin último la búsqueda de la verdad y del bien común.
  • experimenten el encuentro liberador con Dios y los hombres que nos propone Jesús, teniendo como modelo a la Virgen María.

 

Perspectiva Comunitaria Eclesial

“Educar es, para la Iglesia, parte integrante de su misión evangelizadora, continuando así la Misión de Cristo Maestro”

La educación evangelizadora propone una visión del hombre y del mundo que emana del Evangelio y se desarrolla en las comunidades educativas, es así que advertimos a nuestro colegio como un espacio pedagógico – pastoral  en donde queremos realizar una verdadera comunidad cristiana de enseñanza – aprendizaje. Estamos convencidos que el testimonio y la palabra son factores decisivos de la misma .

La nota distintiva  de la educación evangelizadora es crear un ambiente animado por el espíritu evangélico de libertad y caridad, ayudar a los educandos en el desarrollo de la propia persona, y ordenar toda cultura humana según el mensaje de la salvación, de suerte que quede iluminado por la fe el conocimiento que se va adquiriendo del mundo , de la vida , del hombre” (GEM, 8);

Por eso nos proponemos una educación:

  • Centrada en la persona considerada desde una visión cristo-lógica.
  • Que participa del anuncio gozoso del Evangelio.
  • Críticamente asimiladora de la cultura y generadora de valores culturales.
  • Que con conciencia histórica forma constructores de una sociedad en un mundo pluralista.
  • Atenta a la diversidad humana, ofreciendo igualdad de oportunidades.
  • Que asume la opción de la iglesia por los pobres.
  • Que ayuda a hacer emerger la personalidades por la acción del Espíritu que actúa en cada  una de ellas.

La educación que necesita el mundo de hoy es una educación impregnada de valores personalizantes y formadores de una civilización más humana , más solidaria y justa , pacífica y creadora .

Por eso, pensamos la comunidad como el lugar común de encuentro y de pertenencia; allí, básicamente, se  con-parte la producción de cultura y la construcción de conocimientos que surgirán de una praxis educativa orientada a promover:

  • la humanización de un mundo social cosificado y deshumanizado.
  • el encuentro liberador con Dios y los hombres  que nos propone Jesús.

Nuestra comunidad educativo – pastoral debe facilitar y promover experiencias significativas para educar a sus miembros hacia una participación activa, sanamente crítica y corresponsable ,donde el trabajo en equipo, que se pretende participativo y solidario, permita abordar las situaciones pedagógicas cotidianas.

Aquí conviene destacar que ese trabajo colectivo no lo concebimos desprovisto de conflictos y de tensiones. Por el contrario, se los reconoce como parte de las relaciones sociales e interpersonales que se producen y reproducen  en la comunidad pedagógica, y se confía en la implementación de mecanismos formales e informales de diálogo para poder resolverlos.

Por otra parte, queremos una comunidad pedagógica que establezca relaciones de permanente apertura con el mundo social externo.